Serie Marketing LATAM: Parte 2

2/26/20262 min read

Estrategia antes que automatización

Por Amna Johamna
Código Latam

En los últimos dos años la inteligencia artificial se volvió accesible para casi cualquier empresa en América Latina. Hoy una pequeña clínica en Lima, un estudio contable en Bogotá o un emprendimiento en Ciudad de México pueden crear contenido para Redes Sociales en minutos usando herramientas automatizadas.

Esto ha cambiado las reglas del juego.

Antes, producir contenido requería tiempo, equipo y presupuesto. Ahora, producir es relativamente fácil. Lo difícil es producir con intención.

El error más común: confundir actividad con resultado

Según el informe The State of AI 2025 de McKinsey, el 88 % de las organizaciones ya utiliza inteligencia artificial en alguna parte de su operación. Sin embargo, el 51 % reconoce haber tenido problemas derivados de su implementación, como errores, resultados poco claros o falta de control.

¿Qué significa esto para una empresa común?

Significa que usar tecnología no garantiza crecimiento.

Imaginemos un centro odontológico que decide publicar todos los días en Redes Sociales usando inteligencia artificial. Publica consejos de salud bucal, promociones, testimonios y frases motivacionales. La cuenta gana seguidores. Hay más interacción. Pero las citas no aumentan.

¿Por qué ocurre esto?

Porque nunca se respondió una pregunta básica:
¿A qué tipo de paciente quiero atraer y qué servicio quiero priorizar?

Sin esa claridad, el contenido puede ser correcto, pero no estratégico.

Qué es realmente una estrategia en Redes Sociales

Muchas personas creen que tener estrategia significa publicar con frecuencia o tener un diseño atractivo. En realidad, una estrategia implica cuatro elementos básicos:

  1. Definir el público específico al que se quiere llegar.

  2. Determinar el problema que se busca resolver.

  3. Establecer cómo se medirá el éxito (ventas, citas, consultas).

  4. Mantener coherencia en el mensaje a lo largo del tiempo.

Sin estos elementos, las Redes Sociales se convierten en un canal activo, pero no necesariamente rentable.

El impacto económico ya es relevante

El informe 2025 de The CMO Survey indica que las Redes Sociales representan actualmente el 11.29 % del presupuesto total de marketing y podrían alcanzar el 18.37 % en los próximos cinco años. Esto muestra que las empresas están destinando cada vez más recursos a estos canales.

Cuando la inversión aumenta, también aumenta la responsabilidad de hacerlo bien.

El contexto latinoamericano

En América Latina, la situación es particular. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial ILIA 2025, publicado por CEPAL y CENIA, muestra que los niveles de preparación tecnológica varían entre países. Esto significa que copiar estrategias de otros mercados sin adaptarlas puede no funcionar.

Por ejemplo, una campaña que funciona en Estados Unidos puede no generar el mismo resultado en Perú si el comportamiento del consumidor es distinto.

Automatizar sin dirección puede amplificar errores

La inteligencia artificial funciona como un amplificador. Si la estrategia es clara, puede potenciar resultados. Si la estrategia es confusa, puede amplificar la confusión.

Una empresa que no define su posicionamiento puede terminar enviando mensajes contradictorios: un día comunica precios bajos, otro día exclusividad, otro día promociones masivas. Esto genera incertidumbre en el público.

Y en mercados competitivos, la claridad genera confianza.

La inteligencia artificial no reemplaza la estrategia.
La exige.

En el siguiente artículo, “Parte 3: La confianza no se automatiza”, explicaremos cómo el uso de inteligencia artificial en Redes Sociales puede afectar la percepción del público y por qué la confianza es el factor más decisivo para convertir visibilidad en ingresos reales.